La pesca de altura en nuestro país, cuenta con una innumerable afición de anónimos pescadores, en la cual dedican buena parte de su tiempo de ocio a la práctica de éste apasionante deporte.
En esta aventura, acompañamos a Raúl e Isidro, dos grandes amigos y aficionados a ésta práctica, que forman un tándem inseparable cuando se trata de coger las cañas para salir a la mar.
Tomamos rumbo hacia aguas almeriénses donde en ésta época abundan numerosas espécies interesantes.
La técnica que más emplean es la de pescar a fondo, utilizando diferentes tipos de cebos según las especies a pescar.
En esta ocasión van a tentar a los Dentones (Dentex-Dentex).
Con las anclas de capa echadas y el cebo capturado anteriormente a fondo, las cañas permanecen fijas bajo la mirada atenta de los pescadores.
La inclinación de la puntera y el trenzado saliendo del carrete casi sin cesar, es la señal esperada para tomar rápidamente la empuñadura y comenzar a maniobrar con el carrete.
La primera sensación del pez al sentirse clavado es, como en muchos casos, emprender una rápida carrera hacia el fondo, lo que hay que controlar con el carrete para evitar el desgarre o la rotura.
El Déntex, és un pez muy voráz y agresivo que abunda por buena parte de nuestras costas, quizás por tener un interés altamente menos comercial que deportivo.
Su rasgo más característico durante la captura, es la forma en que cabezea hacia el fondo buscando alguna roca para protegerse.
Con rara facilidad, las capturas se prodigan y a bordo se hizarán los que buenamente consigan divisar nuestro cebo.
Finalmente, después de varias horas y dando por finalizada la jornada, nuestros amigos regresan a costa con una gran pieza que oscila entre los 8 y 8 kilográmos y medio.
Es la hora de la despedida, y también el momento de recoger y endulzar los aparejos utilizados, así pues os dejamos estas magníficas imágenes de nuestros amigos con su captura.


Un saludo y hasta la próxima.

